Maxi Panigatti
Y finalmente después de 1 año y un par de días termine esta página web, que en principio empezó como catarsis por todos los campeonatos que dejamos pasar y en el medio del recorrido se transformó en un bello paisaje que miras por la ventanilla del tren, donde descubrís que tan malo no estuvo el viaje.
En esa ventanilla aparecen goles a Racing, a Boca, jugadores que me hicieron querer ser ellos, partidos inolvidables, algún que otro campeonato y, sobre todo, en esa ventanilla aparece la vida misma. La vida misma en forma de Doble Visera.
Porque pasaron más de 35 años desde que pise esa Doble Visera por primera vez y quede enamorado. El Diablo sabe cómo convencer a un nene. Esos colores, las canciones y los jugadores eran magia pura.
En esta vida que me toco sobre la calle Cordero fue donde más veces compartí momentos con mi tío, que hoy ya no está. Sin el Rojo nuestra relación hubiera sido otra mucho más aburrida.
Sin esa vida en Avellaneda yo hoy sería distinto seguramente, no tendría esta personalidad de atorrante y picarona que mame de mis primos más grandes.
Más de adolecente Independiente me enseñó a ser más independiente. Valiéndome por mi mismo para ir a alentarlo, viajando solo, enfrentando situaciones y conociendo gente.
Esa Doble Visera un día me vio como padre. Se sorprendió por lo joven que era y me agradeció con un campeonato mi fidelidad.
Luego fue el Diablo el que se encargó de convencer a un nene, como solo él sabe, de cuál era su destino en esta vida.


Ese nene creció, como yo crecí y como la Doble Visera creció. Ahora era la flamante Libertadores de América. Allí estuvimos juntos en las buenas y en las malas (mucho más, como dice la canción). El ciclo de la vida otra vez volvía a empezar en Avellaneda.
En un mundo de siglas en LDA me vio crecer laboralmente ya que algunos años desarrolle mi actividad allí. También me vio con amigos, con novias, me vio mudándome y hasta me vio de vacaciones, donde le mostraba mis fotos con la casaca del Rojo por todo el mundo.
Hoy el aún más flamante Libertadores de América Ricardo Enrique Bochini está un poco enojado conmigo. Porque sabe que tengo una hija que todavía no lo visito. Yo hago lo humanamente posible, pero claro este es un trabajo para el Diablo y todavía no los pude presentar.
La vida misma hoy me encuentra cada tanto en la cancha abrazándome con mi hijo y mis primos. Hoy para mi ganar un partido, o un campeonato es eso, ya no dejo que los jugadores decidan sobre mi felicidad. Por eso creo que este repaso histórico me mostro eso, nada más y nada menos que mi vida.
Y además me mostro que hace más de 35 años que voy en continuado a un mismo lugar, Alsina y Bochini, no debe de haber ningún lugar en la Tierra donde yo vaya desde hace tanto tiempo.
Los dejo con algunas fotos, me hubiera encantado que en los ´90 hubiera celular con cámara, o que yo tuviera más huevos para meter una Nikon 3500. Pero lamentablemente no paso, asi que todas las fotos corresponden a la era digital, del 2004 para acá..
Maxi Panigatti

Y finalmente después de 1 año y un par de días termine esta página web, que en principio empezó como catarsis por todos los campeonatos que dejamos pasar y en el medio del recorrido se transformó en un bello paisaje que miras por la ventanilla del tren, donde descubrís que tan malo no estuvo el viaje.
En esa ventanilla aparecen goles a Racing, a Boca, jugadores que me hicieron querer ser ellos, partidos inolvidables, algún que otro campeonato y, sobre todo, en esa ventanilla aparece la vida misma. La vida misma en forma de Doble Visera.
Porque pasaron más de 35 años desde que pise esa Doble Visera por primera vez y quede enamorado. El Diablo sabe cómo convencer a un nene. Esos colores, las canciones y los jugadores eran magia pura.
En esta vida que me toco sobre la calle Cordero fue donde más veces compartí momentos con mi tío, que hoy ya no está. Sin el Rojo nuestra relación hubiera sido otra mucho más aburrida.
Sin esa vida en Avellaneda yo hoy sería distinto seguramente, no tendría esta personalidad de atorrante y picarona que mame de mis primos más grandes.
Más de adolecente Independiente me enseñó a ser más independiente. Valiéndome por mi mismo para ir a alentarlo, viajando solo, enfrentando situaciones y conociendo gente.
Esa Doble Visera un día me vio como padre. Se sorprendió por lo joven que era y me agradeció con un campeonato mi fidelidad.
Luego fue el Diablo el que se encargó de convencer a un nene, como solo él sabe, de cuál era su destino en esta vida.

Ese nene creció, como yo crecí y como la Doble Visera creció. Ahora era la flamante Libertadores de América. Allí estuvimos juntos en las buenas y en las malas (mucho más, como dice la canción). El ciclo de la vida otra vez volvía a empezar en Avellaneda.
En un mundo de siglas el LDA me vio crecer laboralmente ya que algunos años desarrolle mi actividad allí. También me vio con amigos, con novias, me vio mudándome y hasta me vio de vacaciones, donde le mostraba mis fotos con la casaca del Rojo por todo el mundo.
Hoy el aún más flamante Libertadores de América Ricardo Enrique Bochini está un poco enojado conmigo. Porque sabe que tengo una hija que todavía no lo visito. Yo hago lo humanamente posible, pero claro este es un trabajo para el Diablo y todavía no los pude presentar.
La vida misma hoy me encuentra cada tanto en la cancha abrazándome con mi hijo y mis primos. Hoy para mi ganar un partido, o un campeonato es eso, ya no dejo que los jugadores decidan sobre mi felicidad. Por eso creo que este repaso histórico me mostro eso, nada más y nada menos que mi vida.
Y además me mostro que hace más de 35 años que voy en continuado a un mismo lugar, ahi en Alsina y Bochini, no debe de haber ningún lugar en la Tierra donde yo vaya desde hace tanto tiempo.
Los dejo con algunas fotos, me hubiera encantado que en los ´90 hubiera celular con cámara, o que yo tuviera más huevos para meter una Nikon 3500. Pero lamentablemente no paso, asi que todas las fotos corresponden a la era digital, del 2004 para acá..




































